Adiós a los ‘parches’: Plan de US$ 264 millones del Banco Mundial y el Perú para digitalizar y revolucionar la minería

​Con un horizonte a cinco años, esta inyección de capital busca jubilar la burocracia de papel y sentar las bases tecnológicas para duplicar la producción de cobre hacia el 2050.

​La meta es titánica: Perú busca producir 5 millones de toneladas anuales de cobre para el año 2050. Sin embargo, a diferencia del boom de inicios de siglo, donde el viento a favor del mercado internacional bastó para multiplicar la capacidad del país, esta vez la suerte no será suficiente. El verdadero cuello de botella no está bajo tierra, sino en los escritorios del Estado.

​Frente a este escenario, cobra fuerza un histórico programa de fortalecimiento institucional cofinanciado por el Banco Mundial y el Estado peruano. Se trata de un fondo conjunto de US$ 264 millones (donde la entidad multilateral aporta US$ 200 millones y el país los US$ 64 millones restantes) diseñado no para crear «mesas de destrabe» temporales, sino para ejecutar una reforma estructural que sobreviva a los vaivenes políticos.

​Javier Aguilar, Especialista Senior en Minería del Banco Mundial, advierte que la llamada «tramitología» lleva una década en el debate público sin soluciones de fondo. Este nuevo plan a cinco años apunta, precisamente, a cambiar los engranajes del sistema mediante cuatro frentes de shock institucional:

1. Cero papel: La Ventanilla Digital Minera
​El proyecto financiará la transición total del expediente físico a la digitalización completa de los procedimientos. El objetivo es consolidar una Ventanilla Digital Minera real, un sistema interoperable entre todas las entidades del Estado que devuelva la predictibilidad a los cronogramas de inversión de las compañías.

​2. Infraestructura geocientífica de vanguardia
​Para encontrar los «tesoros ocultos» a grandes profundidades se requiere tecnología de última generación. Bajo el liderazgo del Ingemmet, el fondo financiará campañas geofísicas aerotransportadas y geoquímica de alta densidad. Además, se construirán dos hitos inéditos para el país: la Litoteca Nacional (para centralizar y liberar los testigos de sondeo de áreas ya exploradas) y el primer Laboratorio de Geocronología del Perú, una herramienta científica clave para la datación de muestras que hoy no existe en territorio nacional.

​3. Soporte real a la formalización (MAPE)
​Por primera vez, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) dispondrá de recursos específicos para la creación de un Servicio Nacional de Capacitación Técnica y Ambiental enfocado exclusivamente en la pequeña minería y la minería artesanal formalizada, mitigando el histórico abandono estatal en este sector.

​4. Copiar a los mejores: El modelo de «Sistemas Minerales»
​La reforma pretende que el Perú adopte estrategias de éxito global implementadas en potencias como Australia, Canadá o Estados Unidos. Esto implica, entre otras cosas, diseñar rutas de tramitación diferenciadas y prioritarias para los mega-proyectos estratégicos que mueven la aguja macroeconómica del país, separándolos de la burocracia estándar.

​El diagnóstico de los expertos es claro: el verdadero desafío del sector radica en solucionar las fallas de raíz de la gestión gubernamental. La meta final de este millonario despliegue es lograr que el sistema funcione de manera orgánica y eficiente por sí mismo, haciendo innecesaria la creación de unidades satélites para «empujar» proyectos trabados en la burocracia estatal.

Foto tomada de: Metaproject Perú