Medios digitales antimineros, financiados por ONGs internacionales, utilizan la desinformación para ganar espacios en zonas rurales, al atacar y culpar a la minería legal de todos los males del país.
En medio de un año electoral, los antimineros hacen uso de su supuesto discurso ambientalista para posicionar candidatos que gozan de poca aceptación de la ciudadanía en provincias con potencial minero.
Los aspirantes a cargos seccionales adoptan los discursos momentáneos, demagógicos y lejos de la realidad, pues poseen agendas personales con el objetivo de beneficiar a sus auspiciantes una vez alcancen los cargos políticos.
Incluso, antimineros con antecedentes en minería ilegal financian campañas con el fin de llegar al poder a través de sus candidatos, para operar libremente de manera ilícita en zonas como Buenos Aires, provincia de Imbabura.
E.F.