Buenos Aires, Imbabura: un epicentro de la minería ilegal

Exigen desalojo total

La parroquia La Merced de Buenos Aires, ubicada en el cantón Urcuquí, Imbabura, ha experimentado una transformación radical en los últimos ocho años. Lo que alguna vez fue una comunidad agrícola y ganadera se ha convertido en un foco de minería ilegal, violencia y presencia de grupos criminales.

Desde el descubrimiento de yacimientos auríferos en 2017, miles de personas, tanto nacionales como extranjeras, llegaron a la zona atraídas por la fiebre del oro. Este auge minero trajo consigo la proliferación de actividades ilícitas y la presencia de bandas criminales.

La situación ha generado un deterioro en la calidad de vida de los habitantes. La falta de servicios básicos, como alcantarillado, ha llevado a soluciones improvisadas que agravan los problemas sanitarios. Además, la aparición de asentamientos informales, conocidos como la “Ciudad del Plástico”, ha incrementado la inseguridad y la violencia en la región.

A pesar de los esfuerzos del gobierno, que incluyen operativos conjuntos entre la Agencia de Regulación y Control Minero (ARCOM) y las Fuerzas Armadas, la minería ilegal persiste. En recientes intervenciones, se incautaron aproximadamente 900 sacos de material mineralizado y se desmantelaron infraestructuras ilegales en sectores como El Pinal, Mina El Olivo y Mina Vieja.

La comunidad local exige acciones más contundentes y soluciones sostenibles que restauren la paz y el orden en la parroquia. Mientras tanto, Buenos Aires continúa enfrentando los desafíos de una actividad minera que ha alterado profundamente su tejido social y ambiental.