Soria señaló como lo había anticipado en anteriores entrevistas, no era suficiente la declaratoria del ejecutivo .
Y aunque es justo reconocer la cantidad de operativos contra la minería ilegal que se han ejecutado durante este 2023, se trata de una política reactiva, cuando se necesita a más de ello, atacar a la raíz de la minería ilegal.
Existen 700 puntos de minería ilegal en 22 provincias, todas sin sentencia, ni responsables. No se juzga los grandes beneficiarios y financista de la minería ilegal, esta impunidad es parte de la ola creciente de minería ilegal.
Desde su análisis, Franklin Soria explica que “la minería no solo es un hecho ilícito, sino también tiene una dimensión social, es en consecuencia un hecho social”, concluyó Soria. Que se agrava con la recesión económica evidente en el Ecuador. Donde la escasez de empleos formal es inocultable. Diariamente se observan ecuatorianos muriendo en el Darién, cruzando al sueño americano.
Una de las estrategias que la sociedad ecuatoriana puede utilizar para hacer efectivo su derecho a la paz y la seguridad, derechos actualmente, que el Estado y el Gobierno no pueden, ni de lejos, garantizar. Este es que la ciudadanía se organice en colectivos que se oponen en minería ilegal.
Para ello Soria, considera que el Movimiento Ciudadano “Ecuador sin Minería Ilegal”, es uno de los mecanismos que desde el activismo social se pueden ejercer para aplicar tres objetivos:
1.- Depurar las entidades de control minero y ambiental, donde burócratas corruptos son la estructura “institucional” de la minería ilegal.
2.- Exigir que la justicia los sanciones, y se recupere los dineros que los beneficiarios de la minería ilegal acumularon, SAQUEANDO Y ROBANDO a todos los ecuatorianos, ya que lo que esta en el subsuelo pertenece al Estado, es decir, a los ecuatorianos.
3.- Que ese recurso económico se destine a la recuperación de los pasivos ambientales heredados de la minería ilegal.
Soria solicita al Ecuador , tener la memoria fresca y una actitud propositiva , estar atentos frente al fenómeno de la minería ilegal para que esta no se convierta en una flagelo como lo es actualmente en las zonas selváticas del amazonas de Venezuela, Colombia, Brasil; donde la mínera ilegal es un poder consolidado que destruye la naturaleza y la institucionalidad del Estado. Construyendo una subcultura como lo ha hecho el narcotráfico, una narco cultura donde los hombres, mujeres y jóvenes creen que aquel destino es una realización de vida.
Para todo ello, Soria, Coordinador Nacional del Movimiento Ciudadano “Ecuador sin de Mineria Ilegal”, ha demandado en la Asamblea Nacional que se exija rendir cuentas a toda la estructura burocrática de ARCERNNR, como inicio de la depuración de la red de corruptos de las entidades minera.