Ecuador registra un nuevo incremento en los precios de los combustibles desde el 12 de abril de 2026, en medio de un escenario internacional marcado por el encarecimiento del petróleo. El ajuste, aplicado bajo el sistema de bandas, consolida una tendencia sostenida al alza que ya impacta en la economía nacional.
Las gasolinas Extra y Ecopaís superan por primera vez la barrera de los tres dólares por galón, mientras que el diésel también se acerca a ese umbral. En tanto, la gasolina Súper —liberada al mercado— se mantiene por encima de los cuatro dólares, reflejando con mayor rapidez las variaciones internacionales.
El incremento responde principalmente al repunte del precio del crudo en el mercado global, impulsado por tensiones geopolíticas que han reducido la oferta y elevado los costos de importación. Ecuador depende en gran medida del abastecimiento externo de combustibles, lo que lo vuelve especialmente sensible a estas fluctuaciones.
El esquema de bandas vigente permite aumentos mensuales de hasta el 5%, lo que evita saltos bruscos, pero genera ajustes consecutivos. Cuando el alza internacional supera ese límite, el Estado absorbe parte del impacto mediante subsidios, especialmente en el diésel, lo que mantiene presión sobre las finanzas públicas.
El efecto ya se siente en distintos sectores. El transporte, la producción agrícola y la distribución de alimentos enfrentan mayores costos, lo que podría trasladarse a los precios finales y afectar el poder adquisitivo de los hogares.
Con este nuevo ajuste, el país entra en un periodo de combustibles más caros y con perspectivas de nuevas alzas, en función de la evolución del mercado internacional. El desafío para las autoridades será equilibrar el impacto social con la sostenibilidad fiscal en un contexto de alta volatilidad energética.