La expansión de la inteligencia artificial (IA) en América Latina está aumentando rápidamente la demanda de electricidad, lo que plantea un desafío energético importante para la región. Al mismo tiempo, esta tendencia puede convertirse en una oportunidad estratégica para impulsar la transición hacia energías renovables y una matriz energética baja en carbono.
Crecimiento del consumo energético por IA: Según un informe de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), el uso de IA podría llegar a representar hasta el 5 % del consumo eléctrico total de la región para 2035, lo que equivaldría a más de 120 TWh anuales.
Situación actual: En 2023, los 455 centros de datos especializados en IA de la región ya consumieron alrededor del 1,6 % de la electricidad regional, y se espera que esta demanda siga subiendo con la expansión de la digitalización.
Oportunidad para las energías limpias: Expertos consideran que el crecimiento de la IA puede favorecer el despliegue de energía solar, eólica y sistemas de almacenamiento, transformando los nuevos centros de datos en motores para mayor capacidad renovable.
Impacto organizacional: La adopción de IA no solo afecta la infraestructura energética, sino también la configuración del capital humano y las competencias en el sector energético, promoviendo culturas laborales más dinámicas y orientadas a la innovación.
IA como herramienta para la transición: Además de aumentar la demanda, la IA puede optimizar la operación de plantas de energía, mejorar el mantenimiento predictivo, gestionar redes con mayor eficiencia y reducir pérdidas, lo que ayuda a hacer la matriz eléctrica más eficiente y flexible.
Debate regional: La cuestión será un tema central en la Semana de la Energía de OLADE, que se realizará en Santiago del 30 de septiembre al 3 de octubre de 2025, donde se debatirán estas oportunidades y retos en profundidad.
La región debe aprovechar el auge de la inteligencia artificial como un impulsor de energías renovables en lugar de verlo solo como un desafío de consumo energético, alineando la innovación tecnológica con la sostenibilidad y la descarbonización de sus sistemas eléctricos.