El precio de la energía colombiana se multiplicó por nueve frente a 2021 y alcanzó niveles históricos en 2026. Las interrupciones del suministro y la limitada disponibilidad de electricidad agravan los desafíos del sistema eléctrico ecuatoriano.
Ecuador ha tenido que pagar valores cada vez más elevados por la electricidad importada desde Colombia. En lo que va de 2026, el costo promedio alcanzó los USD 0,27 por kilovatio hora (kWh), alrededor de nueve veces más que los USD 0,029 registrados en 2021, de acuerdo con datos del operador del mercado eléctrico colombiano XM.
El encarecimiento refleja la presión que enfrenta el sistema eléctrico nacional cuando necesita recurrir a la generación externa para cubrir parte de su demanda, especialmente durante los períodos de estiaje, cuando disminuye la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas.
La crisis eléctrica disparó el gasto
Entre 2018 y 2022, Ecuador pagó USD 60,9 millones por la electricidad adquirida a Colombia, con precios que oscilaron entre USD 0,029 y USD 0,064 por kWh.
Sin embargo, el panorama cambió a partir de 2023, cuando la crisis energética obligó al país a incrementar sus compras internacionales. Según los registros del Operador Nacional de Electricidad (CENACE), Ecuador desembolsó USD 281,3 millones en 2023 y USD 334,3 millones en 2024 por las importaciones de electricidad colombiana.
En conjunto, el gasto de esos dos años llegó a USD 615,6 millones, una cifra que evidencia el impacto económico de la dependencia de energía externa durante los períodos de escasez y los prolongados racionamientos eléctricos.
La electricidad importada también resultó considerablemente más costosa que la adquirida en el mercado mayorista nacional. En 2024, mientras el precio promedio de la energía colombiana llegó a USD 0,264 por kWh, el valor promedio del mercado mayorista ecuatoriano fue de USD 0,052.
En 2026, los precios alcanzaron nuevos máximos
El suministro colombiano volvió a interrumpirse durante varios meses de 2026, en medio de tensiones comerciales entre ambos países y de las restricciones relacionadas con el abastecimiento eléctrico colombiano.
Las exportaciones se reanudaron en agosto, pero a precios elevados. Entre el 5 de agosto y el 6 de septiembre, Ecuador importó 136,85 gigavatios hora (GWh) por aproximadamente USD 60,5 millones, con un costo promedio de USD 0,44 por kWh, según los registros de XM.
El valor continuó subiendo en octubre. El 16 de ese mes, Ecuador recibió 914 megavatios hora y pagó USD 523.257, equivalente a unos USD 0,573 por kWh. Para el 25 de octubre, el precio llegó a USD 0,79 por kWh, el nivel diario más alto de la serie analizada por Ecuavisa.
Un suministro condicionado por la disponibilidad colombiana
La reanudación de las exportaciones no significa que Ecuador cuente con un abastecimiento estable desde el país vecino. Colombia mantiene restricciones para priorizar su demanda interna ante los riesgos de desabastecimiento asociados a las condiciones climáticas y al fenómeno de El Niño.
El 21 de octubre, por ejemplo, la transferencia de electricidad hacia Ecuador duró menos de tres horas y sumó 169 megavatios hora, apenas el 0,4 % del consumo nacional de esa jornada, según un reporte de Ecuavisa.
Este escenario vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la generación eléctrica propia, acelerar la incorporación de nuevos proyectos y mejorar la capacidad de respuesta del sistema frente a períodos de menor producción hidroeléctrica.
El desafío para Ecuador no es únicamente conseguir electricidad cuando la necesita, sino reducir su exposición a precios internacionales elevados y a interrupciones que escapan de su control. La disponibilidad de generación nacional suficiente y diversificada será determinante para disminuir la vulnerabilidad energética y contener los costos asociados a futuras crisis.