Ecuador fortalece su horizonte petrolero: reservas de Sacha aumentan 83% y Gobierno prepara nueva etapa de inversión

La actualización de reservas del principal campo petrolero del país refuerza la estrategia del Gobierno de Daniel Noboa para recuperar producción, atraer capital y aprovechar de mejor manera los activos hidrocarburíferos nacionales.

Ecuador acaba de recibir una señal positiva para su sector petrolero. Una nueva certificación de reservas del campo Sacha, en Orellana, elevó sus reservas probadas, probables y posibles de aproximadamente 350 millones a 640 millones de barriles, un incremento cercano al 83 %.

El resultado coloca nuevamente a Sacha en el centro de la estrategia petrolera nacional. El campo representa alrededor del 20 % de la producción de EP Petroecuador, cuya extracción se ubica en torno a los 363.044 barriles diarios, según el último reporte estadístico citado por El Universo.

Más reservas, más oportunidades

Para el Gobierno, la actualización representa una oportunidad para incrementar el aprovechamiento de uno de los activos más importantes del país.

Petroecuador trabaja en la definición del esquema contractual que permitirá incorporar un socio con capacidad técnica y financiera para potenciar el Bloque 60.

La meta es clara: atraer inversión, incorporar tecnología y elevar progresivamente la producción, aprovechando reservas que ahora cuentan con una valoración actualizada.

De acuerdo con información reportada esta semana, Petroecuador apunta a superar los 380.000 barriles diarios de producción hacia septiembre de 2026, como parte de su estrategia para recuperar y estabilizar el bombeo nacional.

La hoja de ruta también contempla intervenir campos maduros y marginales. El Ministerio de Ambiente y Energía prevé incorporar nuevos bloques al desarrollo petrolero y estabilizar la producción de Petroecuador alrededor de los 360.000 barriles diarios, mientras se prepara una nueva ronda para atraer inversión privada.

El Gobierno apuesta por inversión y producción

La política petrolera de la administración de Daniel Noboa busca combinar la capacidad operativa de Petroecuador con capital privado para desarrollar campos que todavía tienen potencial productivo.

Un ejemplo reciente es el Bloque 94 Tamya, en Sucumbíos, cuya adjudicación contempla una inversión de USD 30 millones y una vigencia contractual de 24 años. El bloque podría alcanzar un pico aproximado de 4.000 barriles diarios.

También se amplió el contrato del bloque Pindo, con una inversión prevista de aproximadamente USD 69 millones, reforzando la participación de capital privado en la recuperación de la producción hidrocarburífera.

A esto se suma el trabajo ejecutado durante el primer semestre del año: 116 intervenciones, entre perforaciones, reacondicionamientos y proyectos de recuperación secundaria, permitieron incorporar progresivamente unos 35.004 barriles diarios de producción incremental.

Sacha abre una nueva oportunidad

La actualización de reservas cambia la perspectiva sobre uno de los principales campos petroleros del Ecuador. Con 640 millones de barriles de reservas probadas, probables y posibles, Sacha vuelve a posicionarse como un activo estratégico para la generación de ingresos y la atracción de inversión.

La estrategia del Ejecutivo apunta a que ese potencial se traduzca en más producción, mayores exportaciones, inversión y recursos para el Estado, mientras se moderniza la operación de los campos y se incorporan nuevos actores al desarrollo petrolero.

Ecuador no parte de cero: tiene reservas, infraestructura y campos productivos. El desafío ahora es convertir ese potencial en nuevos barriles y en mayores beneficios económicos para el país.