EE. UU. anuncia USD 55 millones para reforzar la lucha contra el crimen y la minería ilegal en Ecuador

Washington prevé ampliar su cooperación con Ecuador en seguridad, combate al narcotráfico y actividades ilícitas vinculadas a la extracción de oro.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció durante su visita a Ecuador una nueva iniciativa de cooperación que contempla USD 55 millones para fortalecer las capacidades del país frente al crimen organizado y la minería ilegal.

De acuerdo con la información difundida tras su encuentro con el presidente Daniel Noboa, USD 45 millones serían destinados a nuevos compromisos de seguridad, principalmente para apoyar las operaciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico. A esto se suma una iniciativa de USD 10 millones enfocada en combatir la minería ilegal de oro, el reclutamiento de personas por parte de grupos criminales y las estructuras financieras ilícitas.

La cooperación contempla además la entrega a Ecuador de un patrullero de la Guardia Costera estadounidense y cinco embarcaciones interceptoras, que se incorporarán a los equipos que ya han sido entregados este año para reforzar el control marítimo y enfrentar el tráfico de drogas.

Minería ilegal, dentro de la agenda de seguridad

El anuncio coloca a la minería ilegal dentro de una estrategia de seguridad más amplia, debido a los vínculos que las autoridades han identificado entre determinadas actividades extractivas clandestinas, organizaciones criminales y mecanismos de financiamiento ilícito.

Para Ecuador, el apoyo estadounidense podría traducirse en mayores capacidades de inteligencia, control territorial, seguimiento de flujos financieros y operaciones contra estructuras que utilizan la extracción ilegal de oro como fuente de recursos.

Rubio también anunció la designación de Los Tiguerones como organización terrorista extranjera, argumentando sus vínculos con el narcotráfico y otras actividades criminales.

La visita del funcionario estadounidense refuerza así la cooperación entre Washington y el Gobierno de Noboa, en un momento en que Ecuador busca enfrentar simultáneamente el avance del crimen organizado, el narcotráfico y las economías ilegales que operan en distintas zonas del país.

La minería ilegal ya no es vista únicamente como un problema ambiental o administrativo: para Ecuador y Estados Unidos forma parte de una problemática económica y de seguridad que requiere acciones coordinadas.