El 29 de mayo de 2025, las Fuerzas Armadas de Ecuador, en colaboración con sus homólogos colombianos, llevaron a cabo una operación conjunta en la frontera norte, específicamente en las localidades de Chical y Maldonado, en el cantón Tulcán, provincia del Carchi. El objetivo principal fue desmantelar estructuras dedicadas a la minería ilegal que operaban en esta zona fronteriza.
Durante la intervención, se logró la desactivación de seis campamentos clandestinos utilizados para la extracción y procesamiento artesanal de oro. En estos sitios se encontraron aproximadamente 22 procesadoras artesanales, conocidas como “chanchas”, y tres activadoras empleadas en la obtención del metal precioso. Además, se descubrió un laboratorio clandestino destinado al procesamiento de sustancias sujetas a fiscalización, el cual contenía diversos insumos químicos.
Las autoridades informaron que estos campamentos contaban con maquinaria adaptada para la actividad minera ilegal y que, presuntamente, estaban vinculados a redes de crimen organizado. Las operaciones binacionales, denominadas “Espejo”, buscan fortalecer la seguridad en la región y combatir las actividades ilícitas que afectan a ambos países.
Este operativo refleja el compromiso de las fuerzas militares de Ecuador y Colombia en la lucha contra la minería ilegal y otras actividades delictivas que amenazan la estabilidad y el medio ambiente en las zonas fronterizas.