Una nueva intervención militar se desarrolló en el sector Mina Olivo, de la parroquia Buenos Aires, cantón Urcuquí, en Imbabura, donde el Ejército Ecuatoriano ejecutó acciones contra actividades vinculadas a la minería ilegal.
Durante el operativo, los uniformados localizaron e inhabilitaron maquinaria, insumos químicos, combustibles y material mineralizado presuntamente utilizados para actividades extractivas y de procesamiento. Según la información oficial, la intervención generó una afectación estimada en USD 55.000 a las economías ilícitas.
Entre los elementos encontrados constan tres chanchas y dos tanques de agitación, además de dos motores destinados a la generación de luz y fuerza. También fueron identificados dos cambuches y cuatro pares de bandas empleados en las labores mineras.
La operación permitió además localizar 10 canecas de combustible, una de ácido, dos sacos de cianuro y uno de carbón, junto con 30 sacos de material mineralizado. A esto se sumaron diversas herramientas y accesorios utilizados para la actividad minera.
Las Fuerzas Armadas mantienen operaciones en sectores considerados estratégicos para contener la expansión de la minería ilegal, particularmente mediante la identificación de campamentos, maquinaria e insumos empleados por estructuras que operan al margen de la normativa.
El despliegue militar busca afectar la capacidad operativa y económica de las actividades mineras ilícitas, así como reducir su impacto sobre los recursos naturales y las comunidades asentadas en las zonas intervenidas.