El precio del cobre está cerca de romper la barrera psicológica de los USD 10 000 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, impulsado por una combinación de una demanda sostenida y la menor fortaleza del dólar estadounidense.
Durante agosto, el metal experimentó un notable incremento del 3 %, y para este lunes alcanzó un precio de USD 9 928/t, evidenciando una recuperación alentadora.
Factores que explican el repunte
Débil dólar: Un dólar en retroceso actúa como catalizador para las materias primas en dólares, haciéndolas más accesibles a compradores internacionales.
Resiliencia de la demanda: En concreto, China, el mayor consumidor mundial, ha mostrado un consumo aparente de cobre un 10 % superior en el primer semestre del año.
Expectativas de ajustes monetarios: Los mercados anticipan recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, lo que presiona a la baja al dólar y favorece los metales.
Restricciones en el reciclaje en China: Algunas regulaciones recientes han frenado la producción de cobre reciclado, elevando la demanda por cobre refinado.
Panorama general de precios
En el transcurso de agosto, el cobre subió alrededor de un 3 %, y al iniciar septiembre alcanzó los USD 9 928 por tonelada en Londres, quedándose a un paso de la marca de los USD 10 000. En Shanghái, la cotización llegó a los USD 9 890 por tonelada, su nivel más alto en cinco semanas. Aunque todavía se mantiene por debajo de los máximos registrados en julio, el repunte reciente refleja la fortaleza de la demanda y el impacto de un dólar debilitado.
¿Qué viene después?
Los analistas advierten que la clave estará en los próximos datos económicos de Estados Unidos y en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. Si se concretan los recortes de tasas que el mercado espera, el cobre podría superar con facilidad el umbral de los USD 10 000 en los próximos días, consolidando su posición como uno de los metales más sólidos del año.
Conclusión
El cobre se mantiene en una trayectoria alcista, sosteniéndose en torno a los USD 9 900 por tonelada. El debilitamiento del dólar y la demanda robusta, especialmente desde China, proporcionan un entorno favorable para que el metal cruce los USD 10 000/t. Las próximas semanas serán determinantes, con especial atención en los informes económicos y las decisiones de la Reserva Federal.