El diésel golpea las cuentas del país: Ecuador necesita vender más petróleo para abastecerse

La presión sobre las finanzas públicas de Ecuador vuelve a encender las alertas. El fuerte incremento del precio internacional del diésel ha provocado que el país necesite vender casi dos barriles de petróleo para poder importar apenas uno de este combustible, clave para el transporte, la industria y la generación eléctrica.

Según cifras de Petroecuador y reportes internacionales de mercado, el crudo ecuatoriano alcanzó un valor cercano a los 85,50 dólares por barril, mientras que el diésel llegó a cotizarse en más de 169 dólares por barril durante la segunda semana de mayo de 2026. La diferencia refleja el complejo escenario energético que enfrenta el país en medio de la escalada geopolítica internacional y el encarecimiento de los derivados.

El impacto es directo para el Estado ecuatoriano, que continúa subsidiando el diésel para evitar un mayor golpe a sectores estratégicos como el transporte pesado, el agro y la generación termoeléctrica. Ecuador importa cerca del 80 % del diésel que consume, debido a las limitaciones operativas de sus refinerías y a la baja capacidad de procesamiento interno.

La situación se agrava por el estado crítico de la Refinería Esmeraldas, principal complejo refinador del país, que opera parcialmente tras varios problemas técnicos e incendios registrados en los últimos meses. Esto ha reducido la producción nacional de combustibles y aumentado la dependencia de las importaciones.

El aumento del diésel ya comienza a sentirse en la economía real. Agricultores y transportistas han advertido sobre un incremento sostenido en sus costos operativos. En el sector agrícola, productores arroceros aseguran que el precio del combustible y de los fertilizantes ha elevado considerablemente el costo de producción por hectárea, poniendo en riesgo la rentabilidad del campo ecuatoriano.

Analistas energéticos sostienen que la crisis evidencia una contradicción estructural: Ecuador continúa siendo un país exportador de petróleo, pero depende cada vez más de combustibles refinados importados para sostener su economía interna.