El Gobierno ecuatoriano retomó su intención de delegar la operación del campo petrolero Sacha, considerado el activo petrolero más productivo del país, mediante un nuevo proceso que, según las autoridades, se desarrollará con transparencia y competencia entre empresas de trayectoria internacional.
El ministro de Energía, Juan Carlos Blum, confirmó que el proceso ya está en marcha y aseguró que la adjudicación se realizará “al mejor postor”, dejando atrás el mecanismo aplicado en 2025, cuando el Gobierno intentó entregar el campo mediante una adjudicación directa que generó cuestionamientos y finalmente no se concretó.
Sacha, ubicado en la provincia de Orellana, es considerado la “joya de la corona” de la industria petrolera ecuatoriana debido a su alta producción y a la calidad de su crudo. El Ejecutivo busca atraer inversión privada para incrementar la extracción y modernizar las operaciones en un contexto marcado por la caída de la producción nacional de petróleo.
La decisión también se enmarca en los compromisos asumidos por Ecuador dentro del Acuerdo de Comercio Recíproco firmado con Estados Unidos en marzo de 2026, documento que contempla la realización de licitaciones públicas abiertas para proyectos energéticos, incluida la concesión de Sacha.
El nuevo intento surge después del fracaso de la negociación con el consorcio Sinopetrol en 2025. En ese proceso, el Estado buscaba entregar la operación del campo mediante un contrato de participación, pero la iniciativa quedó sin efecto tras incumplimientos relacionados con el pago del bono anticipado comprometido por el consorcio.
La futura concesión de Sacha se perfila como una de las decisiones más relevantes de la política energética del Gobierno de Daniel Noboa, debido al impacto que tendría sobre la producción petrolera, la atracción de inversiones y los ingresos fiscales del país.
Foto tomada de: CNN en Español