Ganfeng y Rio Tinto concentran los mayores proyectos de litio en Argentina, pero la compañía china avanza con una capacidad productiva proyectada superior. La disputa por este mineral estratégico también atrae a Estados Unidos.
El mapa de la minería de litio en Argentina está tomando una nueva configuración, con dos grandes protagonistas: la china Ganfeng Lithium y la angloaustraliana Rio Tinto. Entre ambas reúnen proyectos que podrían alcanzar una capacidad conjunta cercana a 415.000 toneladas anuales, con inversiones que rondan los USD 7.000 millones y podrían superar los USD 9.000 millones.
La ventaja, sin embargo, está del lado asiático. Ganfeng proyecta una capacidad de aproximadamente 255.000 toneladas anuales, cerca de 60% más que la cartera de Rio Tinto en el país. La compañía china llegó a esta posición mediante adquisiciones, asociaciones y el desarrollo progresivo de activos en el denominado Triángulo del Litio.
Uno de sus principales activos es Cauchari-Olaroz, en Jujuy, operado por Exar, donde Ganfeng mantiene una participación mayoritaria. El proyecto cuenta con una capacidad nominal de 40.000 toneladas anuales y una ampliación prevista permitiría elevarla hasta 85.000 toneladas.
En Salta, la compañía también desarrolla Mariana, con capacidad para 20.000 toneladas anuales de cloruro de litio. Pero el proyecto que podría modificar significativamente la escala de Ganfeng es Pozuelos-Pastos Grandes, donde la empresa china controla el 67% de una plataforma que integra tres activos y contempla alcanzar hasta 150.000 toneladas anuales de carbonato de litio.
La competencia tiene como segundo gran actor a Rio Tinto, que ingresó con fuerza al mercado argentino tras adquirir Arcadium Lithium por USD 6.700 millones. La operación le permitió incorporar activos como Olaroz, en Jujuy, y Fénix, en Catamarca.
Su apuesta más importante está en Rincón, Salta, donde contempla llevar la producción hasta unas 60.000 toneladas anuales, con una inversión cercana a USD 3.000 millones y beneficios otorgados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La primera producción de la ampliación está prevista para 2028.
Mientras tanto, otras compañías asiáticas también han ganado terreno. Zijin Mining, de China, obtuvo la aprobación de un proyecto de USD 709 millones en Tres Quebradas, Catamarca, con una capacidad prevista de 40.000 toneladas anuales.
El litio argentino entra en la disputa geopolítica
El avance chino ocurre en un momento en que Estados Unidos busca reducir su dependencia de China en minerales considerados críticos para industrias como las baterías, los vehículos eléctricos y el almacenamiento energético.
Argentina se ha convertido así en un escenario relevante de esta competencia. En los proyectos de litio que ingresaron o buscan ingresar al RIGI, la participación de capital chino representa cerca del 70% de la capacidad productiva proyectada, según reportes recientes.
El país sudamericano posee además una posición privilegiada dentro del Triángulo del Litio, junto con Chile y Bolivia. Jujuy, Salta y Catamarca concentran buena parte de los proyectos argentinos, consolidando al país como uno de los principales destinos de inversión para la producción de este mineral estratégico.
La disputa ya no se limita a quién extrae más litio. El verdadero desafío es quién consigue controlar las cadenas de suministro, el procesamiento y el acceso a un mineral clave para la transición energética mundial. Y, por ahora, China está tomando la delantera en Argentina.