Un plan de restauración ambiental comenzó en la zona de Intag, en el cantón Cotacachi, donde cerca de 68 hectáreas de terreno ingresaron a un proceso de reforestación en un ecosistema considerado estratégico por su alta biodiversidad.
La intervención se concentra en la parroquia Cuellaje, un territorio que alberga remanentes de bosque nativo y especies emblemáticas como el oso andino, el puma y el gallo de la peña. Esta riqueza natural convierte al sector en una zona prioritaria para acciones de conservación y recuperación ecológica.
El proyecto se ejecuta mediante un trabajo coordinado entre el Gobierno Parroquial y una empresa eléctrica regional, que aportó alrededor de 43.000 plantas. Entre ellas predomina el aliso, una especie clave para mejorar la calidad del suelo, proteger las fuentes de agua y facilitar la regeneración del bosque, junto con otras especies nativas.
La meta es restaurar aproximadamente 68,8 hectáreas, enfocándose en áreas que han sufrido degradación, con el propósito de recuperar la cobertura vegetal y fortalecer el equilibrio ambiental del territorio.
Además, la iniciativa incluye la participación activa de al menos diez comunidades locales, que se sumarán a las labores de siembra y mantenimiento. Este componente busca no solo recuperar el ecosistema, sino también generar alternativas sostenibles para los habitantes de la zona.
El proceso arrancó a mediados de marzo de 2026 con una jornada simbólica de plantación y se desarrollará de forma progresiva en distintos puntos de Cuellaje, consolidándose como una de las acciones ambientales más relevantes en la región de Intag.