Minera Fruta del Norte contará con energía propia

La mina de oro Fruta del Norte, operada por Lundin Gold, dará un paso importante hacia el autoabastecimiento energético tras firmar un acuerdo para recibir electricidad proveniente de la central hidroeléctrica Hidroquest, dejando atrás su dependencia del Sistema Nacional Interconectado para cubrir gran parte de sus necesidades operativas.

El convenio, suscrito con la empresa privada Barka Capital, contempla un contrato de compra de energía renovable por cinco años, con posibilidad de extensión. La hidroeléctrica, que iniciará operaciones comerciales durante el segundo semestre de 2026, suministrará inicialmente los 20 megavatios (MW) que demanda la operación minera, con capacidad de ampliar el suministro hasta 27 MW conforme crezcan los requerimientos del proyecto.

La decisión se produce luego de los desafíos energéticos enfrentados por el país en los últimos años. Durante la crisis eléctrica, Lundin Gold tuvo que invertir cerca de 20 millones de dólares en generadores diésel para garantizar la continuidad de sus operaciones. Ahora, la empresa busca asegurar un suministro estable y de origen renovable que reduzca costos operativos y fortalezca sus metas de sostenibilidad.

Según la compañía, la migración hacia energía hidroeléctrica permitirá disminuir la presión sobre la red nacional, liberar capacidad para otros usuarios y reducir significativamente las emisiones asociadas a la generación térmica. La iniciativa forma parte de la estrategia de la minera para avanzar hacia la neutralidad de carbono antes de 2030.

Hidroquest, ubicada en la provincia de Morona Santiago, contará con una capacidad instalada de 45 MW y forma parte de un complejo hidroeléctrico desarrollado por Barka Capital sobre la cuenca del río Upano. La inversión destinada a esta infraestructura supera los 85 millones de dólares.

La alianza entre el sector minero y el energético privado es vista como una señal del creciente interés por desarrollar soluciones de generación propias para grandes consumidores industriales, en un contexto donde la demanda eléctrica nacional continúa en aumento y la minería proyecta requerir cientos de megavatios adicionales en los próximos años.