El 11 de octubre de 2024, el Monitoring of the Andean Amazon Project (MAAP) publicó un informe que alerta sobre la creciente presencia de minería ilegal en cuatro áreas naturales protegidas de la Amazonía ecuatoriana: los Parques Nacionales Podocarpus y Sumaco Napo-Galeras, la Reserva Ecológica Cofán Bermejo y el Refugio de Vida Silvestre El Zarza. Estas actividades, facilitadas por la proximidad a las fronteras con Colombia y Perú, han generado una deforestación significativa y alteraciones en los ecosistemas locales.
En el Parque Nacional Podocarpus, ubicado en las provincias de Loja y Zamora Chinchipe, se ha documentado un aumento del 125% en la deforestación minera a lo largo del río Loyola entre julio de 2023 y septiembre de 2024, pasando de 22 a 50 hectáreas afectadas. Este incremento ha provocado cambios en el cauce del río y la pérdida de bosques nativos, fragmentando los ecosistemas adyacentes.
El Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, que abarca las provincias de Napo y Orellana, ha experimentado la incursión de actividades mineras en su zona de amortiguamiento, especialmente en la cuenca del río Punino. Entre septiembre de 2022 y agosto de 2024, se estimaron 142 hectáreas afectadas por minería en esta zona, con 0.32 hectáreas dentro de los límites del parque.
La Reserva Ecológica Cofán Bermejo, situada en la provincia de Sucumbíos, ha sido impactada por actividades mineras a lo largo del río Bermeja. Desde febrero de 2020 hasta septiembre de 2024, se registraron 337 hectáreas de avance minero, de las cuales 1.05 hectáreas se encuentran dentro de la reserva.
En el Refugio de Vida Silvestre El Zarza, en la provincia de Zamora Chinchipe, se han identificado 33 hectáreas de actividad minera en su zona de amortiguamiento, aunque hasta la fecha no se ha detectado minería dentro de sus límites.
C.a