En una entrevista con Univisión, el presidente Daniel Noboa advirtió que la minería ilegal se ha convertido en una de las principales actividades vinculadas al narcotráfico, con efectos negativos en la economía, los recursos naturales y en comunidades de zonas apartadas de Ecuador, Colombia, Perú y Venezuela.
El mandatario informó que Estados Unidos ha expresado su disposición de cooperar con Ecuador en temas de control fronterizo, trazabilidad del oro y en la posibilidad de implementar plantas de refinamiento local. Noboa subrayó que el oro es actualmente una de las principales herramientas utilizadas para el lavado de activos, debido a su alta rentabilidad y liquidez, lo que requiere un control más riguroso.
En cuanto a la minería legal, el presidente destacó la necesidad de revisar concesiones entregadas en el pasado, como la de Quimsacocha, y aclaró que solo se mantendrán aquellas que cumplan con los estándares ambientales más estrictos. “Hemos exigido a la empresa minera que demuestre que no afectará las fuentes de agua; de lo contrario, las concesiones no serán aceptadas”, puntualizó.
Con estas declaraciones, Noboa marcó una posición firme frente al desafío de la minería ilegal y la gestión de proyectos extractivos, advirtiendo que la protección de los recursos hídricos y del medio ambiente será una condición prioritaria para autorizar actividades mineras en el país.