La producción de petróleo del Bloque 43-ITT, uno de los principales activos hidrocarburíferos de Ecuador, recuperó sus niveles habituales luego de una interrupción operativa que durante tres días redujo significativamente la extracción de crudo.
El incidente se originó el 6 de septiembre por una falla en un fusible del sistema de automatización de la planta PB-T40000A, lo que activó el mecanismo de parada de emergencia y provocó el apagado de pozos en los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini.
Como consecuencia, la producción del ITT pasó de alrededor de 40.000 barriles diarios a cerca de 15.000 barriles, una reducción temporal de aproximadamente 25.000 barriles por día. En el momento más crítico, 161 pozos quedaron fuera de operación y posteriormente la cifra llegó a 163.
El impacto también se reflejó en la producción total de Petroecuador. La extracción de la empresa estatal descendió de 368.716 barriles diarios el 5 de septiembre a 344.326 barriles el día siguiente. Para el 8 de septiembre, la producción ya había comenzado a recuperarse y alcanzó los 360.858 barriles diarios.
Petroecuador explicó que la recuperación de los pozos se realiza de manera técnica, gradual y controlada, debido a las características del crudo pesado del ITT y a la necesidad de estabilizar los sistemas de procesamiento y transporte antes de alcanzar nuevamente los niveles previos a la falla.
El episodio vuelve a poner de manifiesto la importancia de mantener en condiciones óptimas la infraestructura eléctrica y de procesamiento de los campos petroleros, particularmente en la Amazonía, donde las interrupciones de energía y las fallas de equipos pueden tener un efecto inmediato sobre la producción nacional.
El Bloque 43-ITT, ubicado en la provincia de Orellana, mantiene un peso relevante dentro de la producción petrolera ecuatoriana, pese al proceso de cierre progresivo derivado de la consulta popular de 2023. La reciente interrupción corresponde a un incidente operativo y no al proceso de cierre dispuesto para el bloque.