Proyecto Cangrejos avanza hacia su fase de factibilidad mientras CMOC analiza opciones energéticas

El proyecto minero Cangrejos, considerado el mayor yacimiento aurífero del Ecuador, continúa avanzando en su etapa de desarrollo luego de la firma del contrato de explotación entre el Estado ecuatoriano y la empresa china CMOC Group, actual concesionaria de la iniciativa ubicada en la provincia de El Oro.

La compañía, que opera en el país a través de su filial Odin Mining del Ecuador, se encuentra actualmente ejecutando estudios de factibilidad y evaluando alternativas para garantizar el abastecimiento energético de la futura mina, que será la primera operación aurífera industrial de gran escala en la Costa ecuatoriana.

Durante una exposición realizada en el marco de Expominas 2026, representantes de la empresa señalaron que una de las opciones todavía bajo análisis es la construcción de tres minicentrales hidroeléctricas de 50 megavatios cada una, propuesta que ya había sido planteada anteriormente por la canadiense Lumina Gold antes de vender el proyecto a CMOC. Sin embargo, la minera también estudia nuevas alternativas energéticas para optimizar el suministro eléctrico de la operación.

El proyecto Cangrejos se extiende sobre cerca de 5.000 hectáreas entre los cantones Santa Rosa y Atahualpa, y es considerado uno de los depósitos de oro más relevantes de América Latina. Según estimaciones técnicas, la mina podría producir alrededor de 11,5 toneladas de oro por año una vez que entre en operación comercial.

La inversión prevista supera los 1.700 millones de dólares y el Gobierno ecuatoriano estima ingresos superiores a 4.300 millones para el Estado a lo largo de la vida útil del proyecto, a través de regalías, impuestos y otros aportes económicos. Además, la empresa deberá cancelar 54 millones de dólares en regalías anticipadas, de las cuales una parte ya fue entregada tras la firma del contrato.

CMOC prevé iniciar la construcción de la mina entre 2027 y 2028, mientras que la producción comercial arrancaría hacia finales de la década, sujeto a la obtención de licencias ambientales y permisos técnicos correspondientes. Durante la etapa de construcción se proyecta la generación de más de 1.000 empleos directos y unos 2.000 indirectos, con prioridad para trabajadores locales.

No obstante, el desarrollo del proyecto también ha generado preocupación en sectores comunitarios y ambientales de El Oro, principalmente por posibles impactos sobre fuentes hídricas. Frente a ello, Odin Mining sostiene que el diseño de la mina contempla sistemas de protección ambiental y asegura que no se afectarán las captaciones de agua de las comunidades cercanas.