Tragedia minera en África: derrumbe en mina de oro deja al menos 100 muertos

Un deslizamiento de tierra sepultó a decenas de trabajadores en un yacimiento aurífero de la República Centroafricana.

Las labores de rescate permitieron recuperar numerosos cuerpos, mientras persiste la incertidumbre sobre el número final de víctimas.

Una nueva tragedia golpea al sector minero africano. Al menos 100 personas murieron tras el derrumbe de una mina de oro en Bé-Mbari, en el oeste de la República Centroafricana, cerca de la frontera con Camerún, luego de que un deslizamiento de tierra sepultara parte de las instalaciones mineras.

El accidente ocurrió el 6 de mayo de 2026 y, de acuerdo con reportes de medios internacionales, la cifra de fallecidos fue aumentando durante los días posteriores debido a la recuperación de cuerpos y al fallecimiento de personas que habían resultado heridas. Las autoridades locales también reportaron desaparecidos.

La magnitud del desastre puso nuevamente bajo la lupa las condiciones en las que se desarrolla buena parte de la minería artesanal de oro en la República Centroafricana, donde numerosas operaciones se realizan con infraestructura limitada y con deficientes mecanismos de seguridad.

Una operación de alto riesgo

Los yacimientos artesanales constituyen una fuente importante de ingresos para comunidades locales, pero también exponen a los trabajadores a riesgos de derrumbes, inundaciones y accidentes dentro de túneles y excavaciones.

En este tipo de explotaciones, la ausencia de sistemas adecuados de sostenimiento, planificación geotécnica y protocolos de emergencia puede convertir un movimiento de tierra en una tragedia de grandes proporciones.

El derrumbe de Bé-Mbari evidencia precisamente esa vulnerabilidad. Lo que comenzó como un accidente localizado terminó dejando un saldo de víctimas que supera el centenar, mientras las labores para localizar a posibles sobrevivientes y recuperar los cuerpos se extendieron durante varios días.

La seguridad vuelve al centro del debate

El accidente reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer la supervisión de la minería artesanal y mejorar las condiciones laborales de quienes dependen de la extracción de oro para subsistir.

La tragedia también refleja un problema recurrente en distintas regiones mineras de África: la presión económica por extraer minerales de alto valor suele avanzar más rápido que la capacidad de implementar controles técnicos y medidas de seguridad eficaces.

Mientras las autoridades continúan evaluando las consecuencias del desastre, la cifra de víctimas podría variar conforme avancen las labores de búsqueda y se esclarezca cuántas personas se encontraban en el área al momento del derrumbe.

La tragedia de Bé-Mbari vuelve a recordar que detrás del valor del oro existe también un elevado costo humano cuando la actividad minera se desarrolla sin condiciones adecuadas de seguridad.

Foto tomada de: https://www.biobiochile.cl/